Hace un año obtuvieron los primeros embriones y ahora han conseguido descendencia viva tras su transferencia. Tras este logro, los investigadores se proponen buscar mecenazgo para crear un santuario con los terneros y los lechones nacidos.
Con estos ejemplares únicos en el mundo se pretende realizar un seguimiento a largo plazo de su crecimiento, metabolismo, marcas epigenéticas y de expresión génica, y estado de salud general, bajo las mejores condiciones de alimentación y manejo posibles. Este estudio tendrá impacto en la mejora de las técnicas de reproducción asistida no solo de animales, sino también de la especie humana, tal y como sugiere Pilar Coy Fuster, principal investigadora.
El grupo murciano ha recibido solicitudes de otros equipos para colaborar en el estudio de estos valiosos terneros y lechones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario